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domingo, 23 de octubre de 2011
Massimo Bonini no quería ser italiano
martes, 6 de septiembre de 2011
Lecturas imprescindibles: El mundial de 1942
Me ha llegado la noticia de que en la Mostra, el famosísimo festival internacional de cine de Venecia, se ha proyectado una película documental sobre el mundial de fútbol de 1942. Rápidamente me han saltado las alarmas: según mis archivos mentales, de Francia '38 se pasó directamente a Brasil '50 debido a la situación tan tensa que vivía el mundo en aquella época; con una Guerra Mundial encima, nadie tendría demasiadas ganas de pegarle patadas a una pelota. Ni siquiera los italianos, vigentes campeones en aquellos tiempos. Pero parece ser que sí que se hizo algo en Argentina, tierra suficientemente alejada del frente de batalla y con gran cantidad de inmigrantes de medio planeta. Rebuscando, he encontrado un blog con un nombre muy raro ("im conciencia") en el que se narran los hechos con bastante detalle. No sé cuánto habrá de real en el relato, pero sí es bastante ameno de leer, así que, como de costumbre, les copio el principio.
El Mundial de 1942 no figura en ningún libro de historia pero se jugó en la Patagonia argentina sin sponsors ni periodistas y en la final ocurrieron cosas tan extrañas como que se jugó sin descanso durante un día y una noche, los arcos y la pelota desaparecieron y el temerario hijo de Butch Cassidy despojó a Italia de todos sus títulos.
Mi tío Casimiro, que nunca había visto de cerca una pelota de fútbol, fue juez de línea en la final y años más tarde escribió unas memorias fantásticas, llenas de desaciertos históricos y de insanías ahora irremediables por falta de mejores testigos.
La guerra en Europa había interrumpido los mundiales. Los dos últimos, en 1934 y 1938, los había ganado Italia y los obreros piamonteses y emilianos que construían la represa de Barda del Medio en la Argentina y las rutas de Villarrica en Chile se sentían campeones para siempre. Entre los obreros que trabajaban de sol a sol también había indios mapuches conocidos por sus artes de ilusionismo y magia y sobre todo europeos escapados de la guerra.
Había españoles que monopolizaban los almacenes de comida, italianos de Génova, Calabria y Sicilia, polacos, franceses, algunos ingleses que alargaban los ferrocarriles de Su Majestad, unos pocos guaraníes del Paraguay y los argentinos que avanzaban hacia la lejana Tierra del Fuego. Todos estaban allí porque aún no había llegado el telégrafo y se sentían a salvo del terrible mundo donde habían nacido.
Pásense por la fuente original si quieren saber cómo continúa la historia. El final es sorprendente. Y cuéntenme en los comentarios qué credibilidad le dan. A mí me parece un tanto inflado, pero quién sabe, en aquellos años el mundo estaba muy loco...
El Mundial de 1942 no figura en ningún libro de historia pero se jugó en la Patagonia argentina sin sponsors ni periodistas y en la final ocurrieron cosas tan extrañas como que se jugó sin descanso durante un día y una noche, los arcos y la pelota desaparecieron y el temerario hijo de Butch Cassidy despojó a Italia de todos sus títulos.
Mi tío Casimiro, que nunca había visto de cerca una pelota de fútbol, fue juez de línea en la final y años más tarde escribió unas memorias fantásticas, llenas de desaciertos históricos y de insanías ahora irremediables por falta de mejores testigos.
La guerra en Europa había interrumpido los mundiales. Los dos últimos, en 1934 y 1938, los había ganado Italia y los obreros piamonteses y emilianos que construían la represa de Barda del Medio en la Argentina y las rutas de Villarrica en Chile se sentían campeones para siempre. Entre los obreros que trabajaban de sol a sol también había indios mapuches conocidos por sus artes de ilusionismo y magia y sobre todo europeos escapados de la guerra.
Había españoles que monopolizaban los almacenes de comida, italianos de Génova, Calabria y Sicilia, polacos, franceses, algunos ingleses que alargaban los ferrocarriles de Su Majestad, unos pocos guaraníes del Paraguay y los argentinos que avanzaban hacia la lejana Tierra del Fuego. Todos estaban allí porque aún no había llegado el telégrafo y se sentían a salvo del terrible mundo donde habían nacido.
Pásense por la fuente original si quieren saber cómo continúa la historia. El final es sorprendente. Y cuéntenme en los comentarios qué credibilidad le dan. A mí me parece un tanto inflado, pero quién sabe, en aquellos años el mundo estaba muy loco...
sábado, 6 de agosto de 2011
Thiago Alcântara y su triple nacionalidad
El nombre de moda en todas las tertulias futboleras es el de Thiago Alcântara do Nascimento. Este chavalín, a sus apenas 20 años, ha conseguido hacerse un hueco en el todopoderoso Barça de Guardiola, además de arrasar en las categorías inferiores: con la selección española ha sido campeón de Europa sub-17 y sub-21 y subcampeón sub-19. Con camiseta roja, sí, porque aunque por sus venas la sangre que corre es más brasileña que el guaraná, el muchacho lleva desde jovencito viviendo entre nosotros.
Desde ayer, viernes, es el protagonista porque Vicente del Bosque ha decidido darle la alternativa en la absoluta para el amistoso que se juega el día 10 contra Italia en Bari. La afición española se alegra de la llegada del nuevo talento, refuerzo de lujo para el actual campeón continental y mundial. La torcida brasileña se rasga las vestiduras por la oportunidad que han dejado escapar, aunque se aferran a un clavo ardiendo: como el enfrentamiento de la semana que viene es amistoso, no es vinculante para la FIFA, por lo que el chico aún podría jugar con Brasil en competición oficial si así lo decide. Por el mismo motivo entra en liza una tercera e inquietante posibilidad: Thiago podría llegar a jugar en la nazionale italiana. Sí, en serio.
Desde ayer, viernes, es el protagonista porque Vicente del Bosque ha decidido darle la alternativa en la absoluta para el amistoso que se juega el día 10 contra Italia en Bari. La afición española se alegra de la llegada del nuevo talento, refuerzo de lujo para el actual campeón continental y mundial. La torcida brasileña se rasga las vestiduras por la oportunidad que han dejado escapar, aunque se aferran a un clavo ardiendo: como el enfrentamiento de la semana que viene es amistoso, no es vinculante para la FIFA, por lo que el chico aún podría jugar con Brasil en competición oficial si así lo decide. Por el mismo motivo entra en liza una tercera e inquietante posibilidad: Thiago podría llegar a jugar en la nazionale italiana. Sí, en serio.
viernes, 18 de marzo de 2011
Ideas de bombero: la Nazionale sub-21 a Serie B
Leo en SportMil que el seleccionador Cesare Prandelli (vean su cara aquí a la izquierda) ha lanzado una propuesta cuanto menos peculiar. Pretende que la Nazionale sub-21 compita en Serie B, equivalente a la Segunda División española, como un equipo más. La excusa es "favorecer el desarrollo" de los jóvenes talentos italianos, quienes ahora con tanto fichaje extranjero tienen muy complicado dar el salto de los equipos primavera (juveniles) al profesionalismo.
La idea va respaldada por gente importante. Sin ir más lejos, el gran Demetrio Albertini, actualmente vicepresidente de la Federación (FIGC), ha dado su apoyo. También está a favor el mítico entrenador Arrigo Sacchi, que ahora mismo ocupa el cargo de coordinador de las selecciones juveniles. El Consejo Federal de la FIGC debe decidir sobre el tema; supongo que tendremos noticias en los próximos días.
La idea va respaldada por gente importante. Sin ir más lejos, el gran Demetrio Albertini, actualmente vicepresidente de la Federación (FIGC), ha dado su apoyo. También está a favor el mítico entrenador Arrigo Sacchi, que ahora mismo ocupa el cargo de coordinador de las selecciones juveniles. El Consejo Federal de la FIGC debe decidir sobre el tema; supongo que tendremos noticias en los próximos días.
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